Bebé, hoy estoy aquí para decirte
O más bien escribirte en versos:
me hiciste mala.
Hoy quiero hacerte saber,
lo estúpida que me siento a tu lado.
Atrapada en un lugar sin salida,
del que no sé si es mejor
quedarme o marcharme;
lejos donde no me puedas ver.
No sé qué debo hacer,
ni qué es lo correcto.
¿Debería acaso dejarte ir?
O, me estaría engañando a mí misma...
Como sea, me hiciste mala.
Ya no me importa nada.
Me he convertido en esa maldita zorra,
que no quiere nada de nadie.
Y a veces paso de todo el mundo,
y a veces sólo siento que te necesito.
Alguna que otra vez te quiero;
otras dejo de hacerlo por tu jodida culpa
de hacer como si yo no te importara.
Y a veces...
A veces echo de menos tus besos,
alguna que otra vez acariciarte,
así es que, eres mi maldita adicción.
Tal vez, peor que el alcohol,
o cualquier otra droga.
¡¡Maldita sea!!
¡Déjame ir o quédate conmigo!
¡Pero decide ahora!
No esperes a que me haya cansado.
No esperes a que nada me importe.
No esperes más, por favor.
Conmigo, no te equivoques.

No hay comentarios:
Publicar un comentario