28 de septiembre de 2026

Señalar con el dedo; pero no mirarse sus propias manos...

 





Atrapada en esta realidad;
a veces condeno la vida capital.

Donde todos somos números sin cesar,
donde todos somos números sin importar,
donde un billete creado por el ser humano...

corrompe
maldice
hace daño
crea el odio
elige
clasifica


quién sí tiene poder,
quién no...


¿por qué?


¿en qué momento pasó esto y
en qué momento lo hemos permitido?

¿en qué momento el ser humano
se ha convertido en el ser más odiado del planeta? 

Siempre pensé que nos sacaríamos partido,
que nos ayudaríamos entre todos,
que jamás pisaríamos a nuestros compañeros,
que ayudaríamos al prójimo, al necesitado,
que no tacharíamos de especies ni juzgaríamos con el dedo,
pero esto va más allá de un juego.

La astucia humana puede más que otras cualidades
que deberíamos usar...

Ella es capaz de corrompir a todo el mundo sin cesar,
sin importar...

No tiene ningunos límites...

Siempre me sentí diferente, siempre.

Todo el mundo es capaz de señalar con el dedo,
pero no de mirarse sus propias manos.